ActualidadMedio AmbienteOpiniónEl 33% de los suelos del planeta están degradados

No somos conscientes de su importancia y ni si quiera se le da valor, pero el suelo es un elemento vital y por desgracia, no renovable. 5 de diciembre | Día Mundial del Suelo Que los suelos tengan un día mundialmente reconocido, el 5 de diciembre, debería servirnos para valorarlos y volcarnos en su protección. Sobre todo, porque los datos son alarmantes. Un tercio de nuestros suelos ya están degradados y corremos el riesgo de...
The Eco Post The Eco Post2 años ago61910 min
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No somos conscientes de su importancia y ni si quiera se le da valor, pero el suelo es un elemento vital y por desgracia, no renovable.

5 de diciembre | Día Mundial del Suelo

Que los suelos tengan un día mundialmente reconocido, el 5 de diciembre, debería servirnos para valorarlos y volcarnos en su protección. Sobre todo, porque los datos son alarmantes. Un tercio de nuestros suelos ya están degradados y corremos el riesgo de seguir perdiéndolos si mantenemos las conductas nocivas que lo perjudican. El suelo es el conjunto de materias orgánicas e inorgánicas que conforman la superficie del planeta. En él se desarrolla principalmente la vida vegetal.

La contaminación de los suelos afecta directamente a la vida en la Tierra

Otorgarles un día en el calendario resalta la importancia de tener un suelo sano y hacer una gestión sostenible de los recursos. La contaminación del piso natural supone una pérdida en sus facultades de filtrado, haciendo que las sustancias nocivas terminen en el agua (acuíferos subterráneos), se transmita a los alimentos que provienen de la tierra o acaben en el mismo aire que respiramos. Esto significa que, con el deterioro de los suelos, llega el deterioro de la vida en el planeta.

Por desgracia, otro de los obstáculos que nos encontramos es la dificultad que tenemos para medir y registrar los efectos de la polución del suelo. La contaminación sólo es apreciable tras un periodo de latencia, de décadas aproximadamente, por lo que cuando se detectan las consecuencias suele ser difícil o imposible repararlas. De igual forma ocurre a la hora de imputar responsabilidades. Rara vez, el causante de la contaminación hace frente a la multa o castigo por su delito o imprudencia.

¿Por qué se degrada el suelo?

El motivo básico de la degradación de los suelos reside en la acción humana abusiva y las prácticas inapropiadas. El aumento estimado de la población, a 9.000 millones de personas para 2050, prevé que el problema se perpetúe y agrave si no ponemos fin a lo que lo causa. El hecho es todavía más dramático si tenemos en cuenta que el suelo es un recurso no renovable en una escala de tiempo humana.

Las actividades industriales agresivas, los residuos urbanos no tratados, el uso excesivo de pesticidas y plaguicidas, la explotación extrema de los recursos como la deforestación, la minería intensiva o las actividades agrícolas no sostenibles; son sólo algunas de las causas de la contaminación de los suelos. Los contaminantes, a excepción de los vertidos de residuos incontrolados, no son visibles a la vista; esto complica su gestión y tratamiento.

Una agricultura respetuosa, que trabaje el cultivo rotativo, por ejemplo, permite al suelo “respirar” y recuperarse, explican desde Ecosur, donde esta práctica es habitual.

Cabe destacar que el suelo es la base de los alimentos, combustibles, fibras o productos médicos. Es el elemento esencial para los ecosistemas, ya que desempeña un papel fundamental en el ciclo del carbono, en el almacenado y filtrado de agua y mejora su resiliencia ante inundaciones y sequías.

La importancia de la FAO

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) tiene entre sus objetivos la protección y el fomento de un mejor cuidado del suelo. Para ello, promueve campañas anuales como la correspondiente a este 2018: “Sea la solución a la contaminación del suelo”, que lleva como hastag #StopSoilPollution. Las campañas son de ámbito mundial y pretenden acercar a la población el problema de la excesiva contaminación. Desde la FAO se trabaja para asegurar el acceso a alimentos saludables y nutritivos que garanticen la vida sin poner en riesgo los servicios esenciales de los ecosistemas.

La campaña de este año lleva la etiqueta #StopSoilPollution

Una mayor concienciación y ofrecer alternativas a las actividades nocivas, hace que parte del problema pueda ser resuelto desde la propia población.

¿Cómo contribuimos a la causa?

Lo más importante es ser conscientes del problema, asumir qué es lo que se está haciendo mal y tratar de frenar en esas prácticas. El uso racional de los recursos es una solución aplicable a cualquier escala, ya sea gubernamental, empresarial o particular.

Empresas como ECOSUR, promotoras del producto ecológico y la agricultura sostenible, llevan cabo cultivos rotativos, que consiste en alternar plantas de diferentes familias y con necesidades nutritivas diferentes, en un mismo terreno y durante diferentes ciclos. Esta práctica, unida a otras como es el trabajar la fruta y verdura de temporada, el no usar pesticidas químicos, etc., permiten que la tierra no agote sus recursos.

El ciudadano de a pie también puede ser defensor de la causa y actuar en prevención de la contaminación de los suelos. Desde ser un consumidor responsable en sus consumos (eligiendo empresas sostenibles y productos con origen ecológico), pasando por usar racionalmente los recursos (gasolinas, calefacciones, luz…), evitando fomentar prácticas que abusen del medio e incluso reciclando sus propias basuras.

Sólo con una colaboración global, una conciencia del problema y una solución común, podremos poner fin a un problema nos atañe a todos.

 

Imagen principal: dimitrisvetsikas1969 por pixabay.com
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