Medio Ambiente¿Te consideras un verdadero amante de la naturaleza?

Acciones aparentemente inocentes y bienintencionadas como abrazar el tronco de un árbol, practicar snorkel o plantar un árbol pueden ser perjudiciales para el medioambiente. Cada vez son más personas las que decidan pasar más tiempo rodeados de naturaleza y sentirse integrados en ella. Pero hay que tener cuidado y evitar las tendencias que pueden dañar nuestro entorno como: Abrazar árboles Hay quienes dicen que tiene efectos antiestrés. Pero este inocente gesto puede llegar dañar las raíces...
The Eco Post The Eco Post7 meses ago4866 min
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Acciones aparentemente inocentes y bienintencionadas como abrazar el tronco de un árbol, practicar snorkel o plantar un árbol pueden ser perjudiciales para el medioambiente. Cada vez son más personas las que decidan pasar más tiempo rodeados de naturaleza y sentirse integrados en ella. Pero hay que tener cuidado y evitar las tendencias que pueden dañar nuestro entorno como:

  1. Abrazar árboles

    Hay quienes dicen que tiene efectos antiestrés. Pero este inocente gesto puede llegar dañar las raíces del árbol.

    La tierra que rodea el tronco tiene que ser porosa para permitir que se filtre el agua de la lluvia y, sobre todo, el oxígeno que deben llegar hasta las raíces. Si esta tierra se pisa con frecuencia se acaba compactando y dificulta que las raíces reciban ese oxígeno tan necesario para seguir viviendo.

    De hecho, eso es lo que ha ocurrido recientemente en San Lorenzo del Escorial, en Madrid. Uno de los emblemas de la localidad, un castaño centenario, está empezando a sufrir los síntomas de esta moda. De hecho, el ayuntamiento se ha visto obligado a prohibir que lo abracen para que no se siga dañando a este ejemplar único.

  2. Amontonar piedras

    En  muchas culturas, amontonar piedras en forma de pirámide es una forma de conectar con la naturaleza buscando un equilibrio interior.

    Pero al mover esas rocas se destruye el hogar de muchas especies animales, como pueden ser cangrejos o caracolas. La vegetación también se puede ver afectada porque las plantas empiezan a brotar en pequeñas cavidades entre las piedras, donde están protegidas del viento. Si se desplazan esas piedrecitas quedan sin esa protección.

  3. Plantar árboles

    Aumentar la superficie forestal es muy beneficioso para el medioambiente, sobre todo porque contribuye a reducir el CO2 y a aumentar el oxígeno. Pero es muy importante saber dónde hacerlo ya que cada zona geográfica y cada clima cuentan con determinadas especies vegetales autóctonas que mantienen un equilibrio.

  4. Coger cosas del fondo del mar

    Con la llegada del buen tiempo son muchos quienes se dan un chapuzón en el mar y aprovechan para hacer snorkel. Bucear junto a los peces o ver de cerca decenas de moluscos es una buena manera de acercarse a la naturaleza, pero siempre manteniendo las distancias. Hay que respetar el entorno, no asustar a las especies marinas y, sobre todo, no cambiar de posición ni mucho menos sacar nada fuera del agua. Por muy bonitas que sea, las conchas deben quedarse donde están.

  5. Recoger pájaros del suelo

    Cuando veamos un polluelo en el suelo, intentando alzar el vuelo, no hay que acercarse a recogerlo pensando que está herido. Muchas veces, antes de volar por primera vez, caen de los nidos y se mueven por el suelo hasta que aprenden a volar. Pero no están solos, ya que sus padres les vigilan de cerca y no dudan en descender para ayudarles.

    Si los recogemos del suelo podemos dañar sus plumas o sus alas, ya que todavía son muy delicadas.

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